Guayaquil
Carta de los 200 años
"La madera de guerrero que presupone la guayaquileñidad ha sido el tapete con el que se ocultan las terribles desigualdades, atropellos y abandonos que sufre esta ciudad".
¿Qué poetas dio Guayaquil en el Bicentenario?
A partir de 1913, aparecen los lunes literarios, y en 1915 los jueves literarios de diario El Telégrafo, donde se dan a conocer nuevos poetas, como Medardo Ángel Silva, José…
La música corre por las venas de Guayaquil Bicentenaria
En la Sociedad Filantrópica del Guayas, institución creada y financiada por el voluntariado porteño, donde se fundó la primera escuela de música en 1892.
La Revolución de 1845
Los enfrentamientos duraron más de tres meses, hasta que las fuerzas adversarias decidieron darse una tregua, nombrar tres representantes por bando y firmar el famoso Convenio de La Virginia.
Un proyecto de ciudad
Hay que trabajar mucho en crear consciencia de la fragilidad del medio y de que todo está interrelacionado.
Bicentenario de Machala libre
Dos días después de los sucesos del 9 de Octubre de 1820, los habitantes del Partido de Machala declararon su adhesión a la independencia de Guayaquil.
El Telégrafo, el decano de la prensa nacional, un ícono de Guayaquil
Juan Murillo Miró fundó El Telégrafo el 16 de febrero de 1884, solo un mes después del fallecimiento de su padre, Juan Ignacio Murillo, considerado el “Padre de la prensa…
El Guayaquil que acogió a los migrantes extranjeros
Los extranjeros buscaron diferentes nichos de mercado, otros se dedicaron a la industria y ganadería. Y algunos incursionan en la cultura y la política.
Un Guayaquil que habla
En mi visión veo a un Guayaquil que habla, que nos dice: me embellezco con la hermosura del alma de gente con calor humano, hospitalaria, solidaria y valiente.
Influencia italiana en la ciudad de Guayaquil
Arquitectos e ingenieros italianos contratados por la Sociedad General de Ccnstrucción construyeron entre 1922 y 1925, el edificio de Diario El Telégrafo, ubicado en Boyacá y 10 de Agosto.
Los derechos humanos y el bicentenario de Guayaquil
Sus argumentos iban desde la destrucción del país hasta la desaparición de la familia, un discurso no diferente del esgrimido por asambleístas, candidatos.
Guayaquil de mis amores
El primer día la gente a mi alrededor me llamaba “El Gringo” o ingeniero, abogado, hasta profesor, pero el problema fue cuando tenían que llamarme por mi apellido, Adler.