Un proyecto piloto de empleabilidad del MIES inicia con 200 personas
Ana Florencia, de 33 años, vive en Peñón del Río, norte de Durán. En este lugar se dedica a la venta de materiales de pesca, pero hace dos años sus ingresos no le alcanzan. Ayer hizo una pausa a sus actividades para dejar su nombre y número telefónico con la esperanza de obtener una vacante en una empresa de helados.
La información la entregó en el Centro de Convenciones de Durán. Allí fue presentado el proyecto piloto de empleabilidad del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) para mejorar las condiciones de vida de personas en situaciones de vulnerabilidad.
Ana y otros 199 usuarios del MIES acudieron al lugar en busca de una oportunidad laboral.
Daniel Vásconez, director distrital del MIES de Durán y Samborondón, explicó que el proyecto nació por dos razones: la primera, convertirse en una herramienta de empleabilidad, y la segunda, que sirva como un programa de reinserción a la sociedad, que incluya a las madres solteras, adultos mayores, cuidadores de personas con discapacidad y de aquellas que tengan problemas de drogas. “Identificamos que el 80% de la comunidad generaba $100 al mes”.
Desde agosto de 2018 en conjunto con estudiantes de la Universidad de Guayaquil realizó un levantamiento de datos sobre las actuales redes de mercado en el país. La investigación arrojó que una persona en estas empresas puede ganar entre $ 200 y $ 500 al trabajar por ocho horas diarias.
En el proyecto piloto hay tres empresas privadas comprometidas y otras en conversaciones.
Grimio Loor, gerente de Trade Marketing de Pingüino, señaló que después de revisar los datos que dejaron los asistentes se hará una precalificación. Luego los seleccionados recibirán capacitaciones. La empresa -dijo- busca a personas que tengan actitud al vender, ya sea en las calles o desde casa.
Añadió que el ingreso promedio de un tricicletero de helados es de $ 340. “Hay personas que han construido sus casas o pagado la universidad de sus hijos con lo que ganan”. (I)