Japón está en alerta máxima
La situación en la central nuclear de Fukushima I (noreste de Japón) se torna cada vez más inestable, por lo que ayer el Gobierno japonés indicó que el país enfrenta un ”estado de alerta máxima“ debido a la fuga de plutonio y a la detección de agua altamente radiactiva.
A esto se suma un nuevo sismo de 6,4 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió de nuevo ayer el noreste del país con epicentro en la costa de la provincia de Fukushima, donde se encuentra la planta nuclear.
Con rostro de preocupación, el primer ministro japonés, Naoto Kan, anunció ante el Parlamento de la necesidad de mantener la ”alerta máxima“ después de que el lunes se descubriera plutonio radiactivo en el suelo en cinco lugares de la central, cuyo sistema de refrigeración quedó muy dañado tras el sismo y el tsunami del 11 de marzo que ha dejado 28.000 muertos y desaparecidos.
El portavoz del Gobierno, Yukio Edano, explicó que debido a la presencia de plutonio se aumentará la vigilancia sobre la planta nuclear que tiene serios problemas en cuatro de sus seis reactores. Además, el Gobierno pidió que se analicen los alrededores de la central para determinar si el terreno contiene plutonio.
El plutonio es un elemento químico mucho más tóxico y peligroso que el yodo y el cesio liberados hasta ahora, y que al descomponerse emite unas partículas denominadas ”alfa“ que son muy dañinas y pueden provocar cáncer, leucemia y malformaciones genéticas.
Sin embargo, la empresa que explota la central, Tokyo Electric Power (Tepco), aseguró que las tasas de plutonio evaluadas no presentan riesgos para la salud.
El secretario asistente del departamento estadounidense de la Oficina de Energía Nuclear, Peter Lyons confirmó ayer, por su parte, que la dañada central está ”recuperándose lentamente“, pero aún queda mucho trabajo por hacer.
Pese a ello, el enfriamiento a largo plazo de los reactores es fundamental durante este período y, esto no ha sido restaurado hasta ahora, añadió.
Los rastros de plutonio 238, 239 y 340, que solo se liberan de las barras de combustible a temperaturas muy altas, demuestran los desperfectos del reactor 3, el único que utiliza dicho material junto al uranio presente en los demás y donde se supone hay una grieta por la que escapan las radiaciones. Según expertos, dos de las muestras halladas pertenecerían a dicho reactor, publicó el diario español ABC.
Pero el plutonio no es el único problema. Las grandes cantidades de agua radiactiva que se han acumulado en la central de Fukushima I están retrasando los trabajos para conectar la electricidad en la sala de mandos.
En el caso de la capital japonesa, según el Gobierno de Tokio, no han sido halladas cantidades de yodo radiactivo en el agua potable en las últimas muestras tomadas, lo que indica que el líquido vuelve a ser seguro para los niños.