Los candidatos quieren ser los nuevos superhéroes
El tema de uno de los foros en la cumbre fue ‘La imagen de los candidatos’. El salón, como ha sido la tónica en esta feria, estuvo lleno de gente ansiosa por entender cómo manejar la figura de un líder político que quiera meterse entre el público, muchas veces saturado de sujetos ávidos por el poder.
La comunicadora María Sol Corral, quien ha manejado la imagen de varios políticos del país, y que actualmente se encuentra asesorando a políticos en el extranjero, no dudó en afirmar que la imagen es tan solo una de las tantas herramientas dentro de la promoción de un candidato.
“La imagen no significa este soy yo, así me presento y así me deben aceptar”, comentó Corral al explicar que un candidato obligatoriamente tiene que cambiar su aspecto y forma de hablar en elecciones. Dijo que tan solo el siete por ciento de la comunicación pertenece a sus palabras, y el resto a cómo se viste, como gesticula, el tono de voz, el movimiento de sus brazos, etc. Por lo general los candidatos que carecen de profesionales que los guíen son asesorados por “sus esposas, madres o hermanas”, dijo, y agregó que la información es visual. Puso como ejemplo un plato de comida mal presentado que no se lo ha degustado aún, pero que ya nadie lo quiere probar y menos aún comer.
Por su parte, Jorge Dousdebés, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Técnica Equinoccial, e investigador, comentó que la imagen de un candidato que el público espera es la de un superhéroe: alto, rubio, musculoso y que no declina ante la adversidad.
“Este arquetipo es como Hércules, además es exitoso, no tiene temor, es chistoso, y no puede ser mujer”, comentó el investigador lamentando la inmadurez de la sociedad ecuatoriana.
“Somos una sociedad infantil, que no mira cuántos libros ha publicado el personaje, sino cómo es su apariencia”, destacó el catedrático. También señaló que todas las culturas son diferentes y tomó como ejemplo el caso de Estados Unidos y el problema del ex presidente Clinton, a quien casi le cuesta el puesto el escándalo sexual que afrontó con Monica Lewinsky, mientras que en “Ecuador habría pasado desapercibido”. El ponente concluyó que para manejar la imagen de un candidato se necesita de mucha planificación, y sobre todo ética, sin la cual “todo se derrumbaría como un castillo de naipes”.
Encuestas también definen la imagen
Mientras tanto, el panelista argentino Gustavo Cusot, docente en la Universidad San Francisco de Quito, aseguró que la sociedad ha cambiado tanto que un joven ya no vota igual que su padre. También en campañas electorales los candidatos cambian de acuerdo con las encuestas y a partir de allí mejoran su imagen.
Como ejemplo tomó la campaña de Correa para la presidencia cuando su discurso era el uso del cinturón, mientras que en la segunda etapa cambió la estrategia apareciendo más con su familia. El ponente argentino también explicó que los consumidores confían más en las referencias personales que en la publicidad recibida.
En el foro llevado a cabo ayer, el público mostró sus inquietudes a los panelistas. Frente a la pregunta a Corral sobre el manejo de la campaña de Álvaro Noboa, quien perdió cuatro veces las elecciones, la especialista comentó que “el exceso de un elemento provoca exactamente el efecto contrario porque cuando alguien usa para su discurso La Biblia, la mendicidad y la silla de ruedas, es decir recursos extremos, el público termina rechazándolo”.