Publicidad
Cuando escucho a ciertos periodistas utilizar el tan manipulado término de libertad de expresión me viene a la mente una escena de la película Poder que mata, como la titularon en español.
En esa escena, Faye Dunaway quería un programa del canal de TV para la estación que ella trabajaba, y quería que saliera al aire sin ningún obstáculo ni crítica. Y dijo la siguiente frase: “Nos acogeremos a la libertad de prensa”.
En la película, ella se protegió detrás de una ley para exhibir un programa con un determinado contenido.
Hoy nos encontramos frente a una situación similar, los medios de comunicación asumen que la ley está para permitirles todo, no para controlarlos.
Es decir, si se los evalúa, si se somete a alguien a algún análisis de contenidos, se dañó la libertad de expresión.
Hagámonos las siguientes preguntas:
¿La libertad no está circunscrita por límites?
¿Son los límites necesarios para el uso de la libertad?
¿Es posible influir en la sociedad a través de la información emitida en los medios?
¿En qué formas se manifiesta esta influencia?
Atentamente
Daniel Noziglia Guzmán