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Ecuador, 25 de Febrero de 2025
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El Telégrafo

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Ben Stiller, un cómico al que le gustaría dirigir más

Nadar entre tiburones o cruzar Islandia en patineta son algunas de las aventuras que protagoniza Ben Stiller en ‘La vida secreta de Walter Mitty’, una comedia que también dirige acerca de un hombre gris, pero con mucha imaginación, que un día decide hacer realidad sus sueños.

“Siendo actor he vivido aventuras por el mundo constantemente, pero en mi vida personal diría que cumplí uno de mis sueños hace cinco años, cuando subí al escenario a cantar con los Beastie Boys. Esa era una de mis grandes fantasías”, asegura el actor.

Pese a que ha puesto en pie algunas de las escenas más hilarantes de la comedia estadounidense, ante los periodistas Stiller se muestra serio.

Es difícil olvidad escenas como el ‘accidente’ en el baño que sufre como Ted Stroehmann (en el que se sube la cremallera y se lleva parte de su piel genital) en ‘Locos por Mary’ con Cameron Díaz o el daño estomacal que sufre en el baño del personaje de Jennifer Aniston en ‘Mi novia Polly’.

Y aún hay más como el torpe enfermero Greg Focker intentando ganarse la aprobación de su futuro suegro Jack Byrnes, interpretado por Robert De Niro, en ‘Los padres de ella’. Tanto éxito tuvo el filme que hubo tres películas más ‘Los padres de él’, ‘Los Fockers’ y ‘Ahora los padres son ellos’.

Greg sufre de todo. En una aerolínea le cambian su maleta. Jack, quien fue agente de la CIA, lo somete al detector de mentiras y hasta el suero de la verdad -inyectado en su cuello- porque tiene un supuesto hijo oculto, sin mencionar los papelones que sus libidonosos padres (Los Focker) les hace pasar.

Su rostro de ‘perdedor’ y su caminata con piernas arqueadas son clásicos en sus películas.

Hace pocos días estuvo en España promocionando su más reciente película, luego de pasar por otros países europeos. Los cambios bruscos de clima lo habían resfriado. Por eso antes de conversar con los periodistas decía: “nada de besos ni de dar la mano, podría contagiarte”.

“No creo que las películas que he hecho me hayan limitado, he tenido mucha suerte y he podido hacer las películas que he querido”, dice el actor, quien en más de una ocasión ha reconocido que le habría gustado dirigir más.

Quizá pocos recuerden que, con poco más de 20 años, Ben Stiller dirigió su primer filme, un alegato generacional protagonizado por Ethan Hawke y Winona Ryder llamado ‘Reality Bites’ (1994, donde su personaje no es nada cómico, más bien serio); y que profundizó en esa faceta con títulos como ‘Un loco a domicilio’ (1996), ‘Zoolander’ (2001) o ‘Tropic Thunder’ (2008).

“Si no he dirigido más no ha sido por dificultades externas sino por no hallar la pasión suficiente hacia un proyecto”, explica.

“Dirigir es algo muy grande y lleva mucho tiempo, pero es algo que nunca he dejado de hacer”, añade.

Parece que en ‘La vida secreta de Walter Mitty’, en la que comparte cartel con Kristen Wiig, este histrión nacido el 30 de noviembre de hace 48 años en Nueva York ha logrado encontrar esa pasión.

“Conecté mucho con lo que le pasa a este chico -un editor fotográfico que trabaja en la revista Life-, la idea de querer alcanzar la mejor versión de ti mismo, y cómo la percepción que tienes de ti no necesariamente se corresponde con la realidad”, agrega el hijo de los comediantes Jerry Stiller y Anne Meara.

El proyecto llevaba años dando vueltas por los estudios de Hollywood, desde que Samuel Goldwyn Jr. apostó en 1994 por hacer un ‘remake’ de la comedia que protagonizó Danny Kaye en 1947 y que produjo su padre, Samuel Goldwyn.
Jim Carrey y Mike Myers fueron candidatos a ponerse en la piel de Walter Mitty y entre sus posibles directores estuvieron Ron Howard o Steven Spielberg, pero la dificultad de contemporaneizar el guion frenó su desarrollo.

Hasta que llegó a manos del guionista Steve Conrad, quien se alejó de la película original y usó como referencia la novela escrita por James Thurber en 1939, según cuenta Stiller, quien ha encarnado personajes tan hilarantes como Eddie Cantrow, del filme ‘Matrimonio compulsivo’, en el que personifica a un cuarentón dueño de una tienda de deportes que aún no se ha casado y por presión de su familia contrae nupcias con Lila (Malin Akerman), de quien descubre que es insoportable durante su luna de miel en la que también conoce a Miranda (Michelle Monaghan), el verdadero amor de su vida.

“No relaciono esta película para nada con la de 1947, porque era una comedia musical y no creo que pudiéramos hacer eso mejor”, afirma.

“En cambio, la idea (de Conrad) era muy moderna, creo que mucha gente podrá identificarse con ese sentimiento de no ser visto por los demás, pero tener un gran potencial y querer aprovecharlo (...), de enfrentarte a tus miedos y lograr ser la persona que quieres ser”, añade Stiller, quien ha prestado su voz para el león Álex en la saga de animados Madagascar y que ha protagonizado cintas como ‘Una noche en el museo’, ‘Starky & Hutch’, ‘Duplex’ o la ya mencionada ‘Tropic thunder’ en la que interpreta a un actor de películas de acción.

Stiller confirma que hay un guion, coescrito con Justin Theroux, para una segunda entrega de ‘Zoolander’, de la que no da más detalles.

Ahora mismo, está inmerso en el rodaje de ‘While we’re young’, donde se pone de nuevo a las órdenes de Noah Baumbach, con quien trabajó en “Greenberg”, y en una tercera entrega de ‘Noche en el museo’.

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