La ciberadicción llegó de la mano de la tecnología e internet
Como evoluciona la tecnología también lo hacen los gustos y las adicciones. Existen muchas: a la comida, a algún tipo de droga, a la nicotina, al gimnasio e incluso hasta al trabajo.
Pero una de las adicciones más modernas y que más adeptos tiene, sin duda, es la tecnología.
La población joven es la más vulnerable a este trastorno debido a la etapa de transformación en la que se encuentra. Además debe considerarse que las generaciones que nacieron a finales de 1990 tienen más vínculos tecnológicos.
Los niños son los más vulnerables a la tecnología. Ellos desde muy temprana edad son envueltos por el dominio tecnológico.
La psicóloga Andrea Sánchez Parra asegura que este trastorno de adicción a la tecnología se inicia en la niñez porque los adultos no quieren que se metan en las conversaciones de ellos.
“Muchas veces para que no lloren les dan dispositivos como teléfonos celulares, tablets, sin ponerles un alto en el uso de internet”.
Todos estos son factores que influyen en la personalidad y en el comportamiento a futuro del joven, quien aumentará el uso de internet en su proceso de transición de la adolescencia a la adultez porque estar conectado le causa satisfacción”.
Las personas que hacen uso excesivo del internet son reconocidas rápidamente por su comportamiento impulsivo, dice Sánchez
Agrega que la ciberadicción hace perder la noción del momento que se vive. Convierte a las personas en dependientes emocionales. Muchas veces tímidas, otras irritables y aisladas. Eso genera un miedo irracional a vida, al mundo real y a las relaciones afectivas personales.
Para evitar estos problemas deben adoptarse precauciones. Observar todo lo que los menores ven en casa.
“Es necesario también entablar relaciones amistosas con ellos para estar vigilantes, observar el tipo de gente con la que se relacionan en la web, pero sin que se sientan asfixiados porque puede resultar perjudicial.
Además se los debe motivar para que realicen algún deporte. (I)