El catamarán puede navegar hasta 2 horas sin recibir carga
16 paneles fotovoltaicos mueven al ‘Génesis solar’
Las Islas Galápagos son patrimonio de la Humanidad desde 1978. Los sitios que posee han sido declarados reservas naturales, lugares mágicos con cientos de especies endémicas que convierten al archipiélago en lugar único en el mundo. Con miras a su conservación uno de los planes más ambiciosos es lograr que las islas le apuesten al Plan Cero combustibles fósiles.
El aeropuerto más demandado del archipiélago está en la isla Baltra. Tanto los turistas como los colonos deben tomar una embarcación que los transporte desde este sitio hacia la isla Santa Cruz. Actualmente hay 3 barcos que cobran $ 1 por viaje y funcionan con gasolina. De hecho anualmente cada unidad requiere 4.200 galones de combustibles fósiles, que produce una emisión aproximada de 38 toneladas de CO2 al año.
Para mitigar este impacto, por primera vez se cuenta con un catamarán solar que transportará pasajeros y que funciona con paneles fotovoltaicos. Este proyecto fue ideado por integrantes del Instituto Nacional de Eficiencia Energética y Energías Renovables (Iner).
La propuesta ganó la convocatoria abierta hecha por la Senescyt a los institutos públicos para financiar proyectos de investigación. El Iner recibió aproximadamente $ 650 mil, para fabricar el bote.
Jaime Medina, subsecretario de Investigación Científica de la Senescyt, explicó que un grupo de especialistas calificó el proyecto de la embarcación y encontró que contaba con lo necesario para ser una propuesta exitosa. “El catamarán es un modelo alternativo que ahora se utiliza en Galápagos para el cruce en el canal de Itabaca”, destacó.
Además afirmó que la Secretaría podría financiar una segunda parte del proyecto siempre y cuando cuente con una innovación tecnológica de carácter científico.
Martín Cordovez, coordinador general técnico del Iner, explicó que la investigación para desarrollar el catamarán solar arrancó en 2013.
Iniciaron midiendo el recurso solar con el que se contaba para dar vida a la embarcación. Para ello se montó en la base aérea de la FAE en Baltra una estación meteorológica que mida el recurso solar y la radiación directa y difusa.
“La radiación directa es aquella que proviene directamente del sol. La difusa viene de la atmósfera, es una dispersión de la radiación solar en ella. En un día nublado la radiación difusa puede llegar a ser el 15% de la global”, sostuvo Cordovez.
El catamarán, llamado ‘Génesis solar’ tiene 16 paneles que están en el techo de la embarcación y funcionan con radiación difusa y directa. 15 de ellos cargan las baterías de litio que se utilizan para el movimiento del bote.
Mientras que el panel solar restante carga las baterías de gel que se utilizan para el giro de los motores de dirección.
Marcelo Moya, uno de los mentores principales del proyecto, explicó que la embarcación puede navegar durante 2 horas sin la necesidad de ser cargada. Una vez cargado a su máxima potencia, el bote podría trabajar incluso en la noche. “La batería tiene una carga que va de 0 a 100%. Mientras tengamos una carga que sea mayor al 20% la embarcación funciona constantemente. Cuando desciende del 20% es recomendable detenerla y cargarla con el sol o conectarla al punto de recarga a la red eléctrica que hay en el muelle de Baltra”, apuntó.
Marcelo señaló que esta embarcación 0 emisiones disminuirá considerablemente los gases de CO2. Por ahora es solo un catamarán, pero espera que más adelante pueda subir el número de embarcaciones.
El Iner monitoreará el uso del ‘Génesis solar’ durante un año. Martín aseguró que hay un sistema en la embarcación que permite grabar y conocer la carga total de los paneles, qué días cargó y cómo lo hizo. “Nuestro objetivo es determinar si el catamarán funciona muy bien o requiere mejoras que pueden hacerse al mismo modelo”.
El alcalde de Santa Cruz, Leopoldo Bucheli, expresó que diariamente cruzan por el canal alrededor de 200 personas y por ello el uso del catamarán es necesario. “Es una maravilla. El catamarán no emite ni ruido, no contamina acústicamente y tampoco usa combustible. Queremos dar el ejemplo de que se puede utilizar energías renovables”, puntualizó.
Bucheli además comentó que Galápagos camina a cumplir con el Plan Cero combustibles fósiles. También se cuenta con los primeros 3 molinos de viento en las islas Baltra y San Cristóbal. Además hay un parque fotovoltaico de 3 hectáreas que generan 1,5 megavatios para los hogares. (I)