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El transporte urbano aún tiene muchas deficiencias
Cuando una persona, decide subirse en un medio de transporte público para trasladarse de un lugar a otro, de manera económica, se encuentra con una infinidad de situaciones que afectan su viaje.
Los buses no están siempre a la hora que necesita el pasajero, a diferencia de los medios de transporte privado. Es necesario, en muchos casos, según los usuarios, esperar hasta 10 minutos.
Zoila Contreras, usuaria de los buses, dice que no siempre hay asientos disponibles. Esta situación es importante porque suben mujeres embarazadas, personas de la tercera edad o niños que requieren un espacio. “Hay muchas personas que no ceden sus asientos a estos pasajeros y eso es hasta vergonzoso”, indicó la usuaria.
Las horas pico son las más conflictivas, según Fabián Calderón. “Esa es la hora del estrés”, dijo, y agregó que muchos de los buses van llenos, otros no paran para que suban los usuarios, lo que provoca atrasos en los trabajos o la llegada al hogar.
Para otros usuarios falta aseo en algunas unidades. Según ellos, no hay recipientes para depositar los desechos, pero también depende de los pasajeros, quienes arrojan los desperdicios al piso o los dejan en los asientos.
Jorge Guamán dijo que a esto se suma la bulla en las unidades. “Algunos choferes levantan el volumen de las radios, que un tiempo fueron retiradas y que ahora nuevamente están en servicio”. Según el usuario, también hay personas que gritan en los buses de Cuenca. (I)