Marcha genera una depuración administrativa municipal
Tras varios días de intensa labor adentro y afuera del Municipio de Riobamba, la sesión del Concejo Cantonal efectuada ayer se vivió en un ambiente de calma.
Durante la reunión de los ediles, se adoptaron varias medidas administrativas encaminadas a ejecutar un proceso de depuración. La nueva imagen que intenta proyectar el Cabildo es la de apertura a la ciudadanía.
Mario Robalino, alcalde encargado, señaló que dentro de las actividades que se realizarían esta semana, está el cambio de directores departamentales, asesores y el análisis de la permanencia en sus puestos de los gerentes de la Empresa Municipal Mercado de Productores Agrícolas (Emppa) y de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapar). “Vamos a comenzar nuestra labor con nuevo personal; y solucionaremos el pago de sueldos y de los diferentes servicios básicos”, dijo.
Otra de las solicitudes realizadas por los participantes de la Marcha por la dignidad riobambeña, que se realizó la tarde del lunes y que fue acogida por el Concejo, es la investigación de posibles casos de testaferrismo, en el que estarían implicados directores departamentales y asesores de la administración de Juan Salazar López. Por ello, se pedirá la revisión de las cuentas bancarias de los mencionados y de sus familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.
“Nosotros como concejales abriremos nuestras cuentas. No tenemos ningún inconveniente en que se las revise. Todos quienes trabajamos aquí, al ingresar firmamos una declaración juramentada de nuestros bienes. Y esa investigación demostrará con documentos si hay culpables o no de algún presunto mal manejo de dinero”, señaló el concejal Rodrigo Abarca.
Mientras que su colega Pablo Muñoz señaló la importancia de que las sesiones del Concejo sean transmitidas a través de Internet. Esa moción fue aprobada. “Existirán cambios rotundos, entre ellos que las personas conozcan lo que hace el Concejo y las decisiones que se adopten. Por eso transmitiremos las reuniones que mantengamos como concejales”, añadió Muñoz.
Mientras tanto, los ediles buscan maneras de que trabajadores y empleados cobren sus sueldos y se paguen los aportes al IESS y de servicios básicos. “Estamos solucionando este asunto de las remuneraciones en el área administrativa para mantenernos al día”, señaló el burgomaestre encargado.
De esa manera, la municipalidad chimboracense intenta regresar a la normalidad.
En tanto, entre los grupos ciudadanos se sostuvo que se mantendrán en vigilia permanente frente a los cambios que se realizan en el Cabildo. Y eso incluiría continuar el proceso de remoción del alcalde Salazar, a quien se le sumó una nueva causa para su destitución.
Esto porque, según el Art. 333 del Cootad, son causales para la remoción ausentarse del cargo por más de tres días hábiles sin haberlo encargado a quien lo subrogue legalmente y sin causa justificada. Y hasta ayer, en la secretaría del Concejo no se presentó ningún documento que justificara la ausencia de Salazar, en prisión por 90 días.