El panorama de los medios y de los periodistas en el país cambió sustancialmente en los últimos dos años. Se levantó la censura, la persecución y las sanciones contra periódicos, canales, radio emisoras y reporteros. En ese nuevo clima de diálogo se reformó la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), se la adecuó a los estándares internacionales, se eliminó la Supercom y la figura del linchamiento mediático, entre otros. Las organizaciones internacionales como la ONU y la OEA destacaron que se eliminaron las restricciones a la libertad de expresión y de prensa en Ecuador, impulsado por el actual Gobierno. El país, además, se adhirió a la Declaración de Chapultepec y creó el Comité de Protección para Periodistas, cuya secretaría técnica es el Consejo de Regulación , Desarrollo y Promoción de la Información y Comunicación (Cordicom). En este contexto, el Cordicom y The George Washington University organizaron la Jornada por la Libertad de Expresión y Responsabilidad, que se desarrolló este sábado 22 de junio en Quito. Allí participaron 240 periodistas, docentes, estudiantes de Comunicación, medios y panelistas locales e internacionales como: Santiago Peña, Claudia Palacios, Roberto Izurieta, Alfredo Arízaga. Debatieron temas de comunicación política; libertad de expresión y lucha periodística; relaciones públicas; opinión y estrategia; fake news, entre otros. Este Diario conversó con cuatro expositores. (I) Claudia Palacios Santiago Peña Alfredo Arízaga Roberto Izurieta Claudia Palacios, Periodista y escritora “El NYT no despidió a gente, contrató más” ¿Qué pueden hacer el periodismo en la era de las fake news y de la desinformación? Hay responsabilidades de todos. Los medios están en un mundo desafiante, llega un boom tecnológico y empiezan a perder audiencia en formatos tradicionales e inventan cómo crear los contenidos. Además, no han podido monetizar en las plataformas digitales. Entonces se forma una especie de bola de nieve: despiden gente, contratan a más jóvenes y el producto que se entrega no tiene la misma calidad. El New York Times no despidió periodistas, sino contrató a otros y recibió $1’000.000 por suscripciones. Es necesario invertir sin esperar ganancias a corto plazo. ¿Cuál es la responsabilidad de los periodistas y de las audiencias en todo esto? Se volvió popular estudiar periodismo, pero la calidad de conocimientos, de capacidad de análisis y uso del lenguaje es muy deficiente. Hay estudiantes que se creen los salvadores del mundo y otros están allí por glamour. Pero el periodismo es un compromiso. Las audiencias deben concienciarse de lo que consumen. ¿Por qué escribió que las venezolanos deben parar de parir? Soy columnista de Diario El Tiempo hace dos años, escribo sobre género, migración, entre otros. Fui migrante en EE.UU., este año trabajé con la migración venezolana, hablé con migrantes embarazadas. Propuse que no se deje todo en manos del Gobierno colombiano, que hace esfuerzos enormes para recibir a los venezolanos. Soy partidaria de la migración, es una oportunidad, pero si hay 1’500.000 personas llegando en condiciones precarias, toda la ayuda se minimiza en la medida de que se tengan más hijos porque requieren más atención y los hospitales colapsan. Han nacido 20.000 niños en dos años. Es una impotencia, en las esquinas hay menores pidiendo dinero. Hice un llamado al Gobierno, a la responsabilidad individual, a las mujeres y los hombres. (O) Santiago Peña, Excandidato presidencial de Paraguay “Hoy Ecuador vive una primavera” ¿Cuál es la importancia de la libertad de expresión para fortalecer la democracia? Es fundamental, no puede existir democracia sin libertad de expresión y sin participación ciudadana. Paraguay ha tenido una larga historia en la que se ha cercenado la libertad de expresión. Hoy convivo con una generación que no tuvo esa libertad de expresión y con otra generación que tiene libertad total y debe saber cómo manejarla. ¿Cómo ve los avances de Ecuador en este tema? Veo con mucho optimismo, el pueblo ecuatoriano hace un esfuerzo colectivo. Paraguay también vivió la misma experiencia de Ecuador, que hoy está en una transición después de 10 años de un Gobierno autoritario que cercenó las libertades públicas, hoy Ecuador vive una primavera. Es muy importante llevar esa democracia y libertad de expresión de una manera constructiva. Hay que valorar y cuidar esos principios. ¿Cómo debe ser la comunicación política de un Gobierno a sus mandantes? Directa y fluida, todos queremos escuchar a nuestros gobernantes y entender por qué toman esas decisiones. Lo que ocurre en Ecuador también se ve en otros países de la región. Hay una ciudadanía menos tolerante con los abusos, exige resultados y que mejoren los servicios públicos. Esto presiona a los gobernantes y en ese sentido queremos escuchar a las autoridades a corto, medio y largo plazo porque vivimos momentos duros en el ámbito económico. Todo eso se construye con diálogo y confianza. ¿Los políticos deben mentir a los ciudadanos? No. Ese modelo le ha hecho muchísimo daño a los países y ha desacreditado a las autoridades. Pero ¿la culpa es de los ciudadanos que se postulan a cargos para ganar dinero o popularidad? O ¿de los buenos ciudadanos que no quieren involucrarse? La democracia no es perfecta pero es lo mejor que tenemos. (O) . Alfredo Arízaga, Presidente Informe Quantum “La censura aisló al país de los multilaterales” ¿Cómo se relaciona la libertad de expresión con el desarrollo económico? Es fundamental para que haya transparencia y se puedan discutir políticas públicas sin tener consecuencias adversas por opinar de manera distinta a los poderes. También es importante para generar confianza en el inversionista que evalúa el impacto de medidas económicas. Ecuador vivió 10 años bajo censura, ¿qué implicación económica tuvo eso? La censura provocó el aislamiento de Ecuador de los organismos financieros internacionales y de la inversión extranjera que se redujo sustancialmente. En lugar de aprovechar las mejores fuentes de financiamiento caímos en manos de prestamistas con tasas exorbitantes y a plazos cortos. La carta de la libertad de expresión configura un contexto que afecta al desarrollo económico de un país. La nueva realidad de Ecuador propicia el diálogo y los consensos mínimos para pensar en un futuro próximo. Se respira otro aire, hoy un periodista o analista no tiene miedo de presentar una noticia favorable o desfavorable para este Gobierno. Pero toma tiempo reconstruir la institución de la libertad de expresión u otras debilitadas en la década correísta. Este es un proceso que tiene complicaciones, hay actores públicos y privados que extrañan el autoritarismo de Correa y piensan que abrir la discusión y espacios de opinión genera barreras para la toma de decisiones. Pero así es la democracia para llegar a consensos mínimos. ¿Todo eso ayuda a recuperar la imagen internacional del país? Eso también toma tiempo pero estamos en la dirección correcta. Hay acercamientos a los organismos multilaterales de crédito, mientras el expresidente Correa expulsó al representante del Banco Mundial por un resentimiento personal. (O) Roberto Izurieta, The George Washington University “Trabajar por el periodismo de contenido” La libertad de expresión es un derecho humano. La libertad expresión está entre los derechos fundamentales de los seres humanos que sobrepasan la nacionalidad y el orden temporal y geográfico de un Estado y nación. Eso debe estar garantizado por un sistema de justicia independiente y profesional, así como por la división de los poderes del Estado. ¿Un país necesita una Ley de Comunicación? No estoy en contra de mejoras legales o que el marco legal responda a las nuevas necesidades. Tampoco creo que los problemas de cada nación se resuelven con normativas, sino que debe existir la justicia. El debate de esos temas contribuye a elevar la discusión, a cuestionarnos a los ciudadanos por qué es importante nuestra participación en la libertad de expresión, en la igualdad de género y en el respeto de la minorías. Lo más importante es la conciencia ciudadana sobre todos esos derechos. ¿La difamación y la calumnia deben ser sancionadas? Debemos trabajar en eso que es una discusión en este evento organizado por el Cordicom y The George Washington University. En un mundo donde existe superficialidad y prensa amarilla, tenemos que trabajar por el periodismo con contenido y de fuentes verificables. La labor profesional del periodista debe ser promovida y apoyada desde cualquier instancia. El expresidente Correa se parece al mandatario de EE.UU. Donald Trump, ambos siempre han desacreditado a los periodistas. Trump es un acosador, pero el público ha reaccionado y votó a favor de los demócratas en la última elección nacional. Tengo esperanzas en los ciudadanos que en última instancia definen el destino de un país y el periodismo de contenido y con libertad es una parte esencial para llegar a eso. (O)