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Protestas a favor y en contra de la reforma de salud
La Suprema Corte de EE.UU. examinó ayer la medida más controvertida de la reforma de salud impulsada por el presidente Barack Obama, en el segundo día de audiencias dedicadas al estudio de esta ley.
Los nueve jueces de la más alta jurisdicción del país iniciaron una sesión en una sala colmada, mientras afuera varios cientos de personas a favor y en contra de la reforma se manifestaban entonando canciones que reflejaban los cruces apasionados que suscita esta ley, ocho meses antes de las elecciones.
Abby Hoffman, de 23 años, procedente de Carolina del Norte, espera que la Corte juzgue la ley de acuerdo con la Constitución, porque, según ella, la salud es un derecho humano.
Por lo contrario, Diana Reimer, integrante del ultra conservador Tea Party, de 65 años y oriunda de Pensilvania, afirma haber sido criada para resolver (sus) propios problemas: “No pido al gobierno que lo haga por mí”.
Otros, como la pediatra Margaret Flowers, a favor de una cobertura de salud universal, reclaman un sistema tipo francés, que hable de salud. “Aquí es lo contrario, aquí se trata de enriquecer a la industria de la salud”, declara.
La medida examinada por la Corte obliga a todos los estadounidenses a contratar una cobertura de salud -llamado mandato individual- antes de 2014, bajo pena de sanciones financieras.
El objetivo del gobierno es que 32 millones de estadounidenses, hasta ahora sin seguro de salud, empiecen a tener uno, y colmar un agujero presupuestario de $ 43.000 millones generado por las personas que no cuentan con seguro. AFP