Muchas veces sucede que utilizamos ciertas palabras sin estar seguros de su significado, solo porque las escuchamos y las leemos en todas partes. Sin embargo, que los medios y las personas ‘cultas’ las utilicen no quiere decir que están bien usadas, pues se suelen repetir de boca en boca, sin ningún tipo de reflexión. Hoy revisaré tres de estas palabras cuyo significado es muy distinto al que les solemos dar.
Una de estas palabras es ‘flagelo’. En estos días han proliferado en los medios expresiones como “un flagelo se registró en el decimonoveno piso” o “el flagelo afectó a los comerciantes”, y estas frases nos parecen tan normales que no reflexionamos acerca de las palabras que usamos. Flagelo no es, de ninguna manera, sinónimo de incendio. Veamos las definiciones que da el DRAE a esta palabra: “1. m. Instrumento para azotar. 2. m. Aflicción, calamidad. 3. m. Embate repetido del agua. 4. m. Biol. En ciertas células, orgánulo filiforme semejante a un cilio, pero más largo y capaz de diferentes movimientos”. Como vemos, ninguna de estas acepciones corresponde a incendio.
Otra palabra que se usa erróneamente es ‘latente’. El significado de este adjetivo es, según el DRAE, “oculto, escondido o aparentemente inactivo”, pero se suele utilizar con un significado totalmente contrario: el de evidente. Se dice, por ejemplo, que “aún sigue latente la discriminación a los homosexuales”, cuando en realidad esta discriminación no está escondida ni oculta, sino que es evidente. La palabra que corresponde en este contexto es ‘patente’. Quizá la cercanía gráfica entre ambos adjetivos, patente y latente, es la que nos confunde. Patente significa “manifiesto, visible, claro, perceptible”.
Y, por último, tenemos a ‘emergente’. Es común escuchar que son necesarios “cambios emergentes”, que se plantean “soluciones emergentes” o que se creó un “programa emergente”. La palabra que debe usarse en estas expresiones es ‘urgente’. Recordemos que ‘emergente’ se relaciona con el verbo ‘emerger’, no con el verbo ‘urgir’. Cuando algo es emergente quiere decir que sale a flote, que nace. En la mayoría de casos, los cambios, las soluciones o los programas son urgentes, pues se los necesita de inmediato. El término emergente está bien usado, por ejemplo, en la expresión “países emergentes”, pues esta se refiere a aquellos países que están saliendo a flote o que están desarrollando una nueva condición.
Cuando encuentro palabras usadas de manera errada, como estas que hemos revisado, pienso en la importancia capital que tienen los medios en relación con el buen uso del idioma, pues estos errores se escuchan tanto en noticieros y se leen en los periódicos, que las personas comunes los dan como correctos. Es muy importante que de vez en cuando, si no todos los días, reflexionemos sobre las palabras que usamos, busquemos los significados en el diccionario o preguntemos a los expertos, para no seguir diseminando equivocaciones como si fueran usos ‘cultos’.
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