Vicepresidente Jorge G. fue apresado en la cárcel 4 de Quito
El vicepresidente de la República, Jorge G., llegó anoche a Quito y de inmediato fue trasladado a la cárcel 4, por su vinculación al caso Odebrecht. Previamente, pasadas las 22:00, había salido desde el Ala de Combate 22 de las Fuerzas Armadas (contigua al aeropuerto José Joaquín de Olmedo), en Guayaquil.
El Segundo Mandatario se encontraba esta ayer, alrededor de las 20:00, en su casa, a la espera de que lleguen miembros de la Policía Nacional a detenerlo. Minutos antes publicó un video en su cuenta de Twitter para anunciar que estaba listo para entregarse a las autoridades. Su detención se dio pasadas las 21:00.
Paralelamente, su tío, Ricardo R., salió de su domicilio resguardado por miembros del GOE con dirección a la Base Aérea, pero no se confirmó su llegada al sitio. El pasado domingo se informó que el detenido, quien tenía prisión domiciliaria por tercera edad, habría sufrido una descompensación en su salud.
Tras la llegada a la capital, el Vicepresidente fue conducido hasta la cárcel, donde fue esperado por varios simpatizantes, quienes le mostraron su apoyo con gritos y aplausos.
El vicepresidente Jorge G. partió rumbo a Quito pasadas las 22:00 desde la Base Aérea de Guayaquil. Foto: José Sánchez / EL TELÉGRAFO
Vicepresidente fue despedido en Guayaquil
Previo a la salida, Jorge G. fue despedido por su esposa, quien lo acompañó hasta la Base Aérea de Guayaquil.
Hasta los exteriores de la Base Aérea Simón Bolívar, ubicada al norte del Puerto Principal, llegó un grupo de ciudadanos para expresar su apoyo al Vicepresidente. Una de ellas, María Montesdeoca, oriunda de Portoviejo (Manabí), señaló que quiere agradecer al Segundo Mandatario su trabajo luego del terremoto de 2016.
Los manifestantes gritaron consignas y exhibieron una pancarta con el mensaje: “El pueblo presente, Glas es inocente”. (I)
Video de la despedida de Jorge G. y su esposa, previo al traslado del Vicepresidente a Quito junto a Ricardo R. #CasoOdebrecht pic.twitter.com/CMoX6sL3Yz
— El Telégrafo Ecuador (@el_telegrafo) 3 de octubre de 2017