El alcalde rodas no asistió a honras fúnebres
Quito le agradece a Marco Bastidas
Las sirenas de las motobombas del cuerpo de Bomberos de Quito volvieron a encenderse a modo de gemido por la muerte de Marco Bastidas, el tercero de los bomberos fallecidos como consecuencia de las graves quemaduras durante el incendio forestal generado en el sector de Puembo, al noroccidente de la ciudad, el pasado 7 de septiembre.
Durante esa jornada fallecieron los bomberos Jonathan David Nasimba y Jonathan Paúl Vásquez, de 19 y 20 años, respectivamente, cuando participaban en las labores de combate al fuego.
Mientras que Marco Bastidas, de 29 años, y Josué Aizaga, de 21 años, resultaron gravemente quemados.
Durante el traslado fúnebre, efectuado en la capital, uno de los compañeros de la Novena promoción del cuerpo de Bomberos a la que perteneció Marco comentó que esta pérdida los acongoja aún más, ya que Bastidas se metió en el incendio cuando escuchó al otro compañero que sigue herido: “pidiendo auxilio y sin importarle nada corrió en esa dirección y lo ayudó a salir, lamentablemente el fuego ya los había afectado”.
El cortejo se extendió por más de 2 kilómetros desde la zona de la Mariscal, donde está el cuartel general, hasta el salón de la ciudad, en el centro de Quito, donde se realizó el homenaje póstumo.
Los padres del bombero caído, así como la viuda y los familiares también acompañaron el recorrido.
En el acto el comandante de la institución, Eber Arroyo, hizo un llamado a las autoridades para que se endurezcan las penas contra quienes provoquen incendios forestales: “basta de muertes de bomberos por la irresponsabilidad de personas inconscientes”, reclamó.
La vicealcaldesa Gabriela Chacón, en representación del Municipio, expresó su pena y agradeció el sacrificio que hizo Marco, quien deja 2 niños en la orfandad.
El bombero que sigue herido, Josué Aizaga, fue trasladado hasta Galveston (Texas), EE.UU., en un avión ambulancia, donde recibirá un tratamiento especializado, que será asumido por el Estado. (I)