Grupo vulnerable aprende pastelería
Un grupo de 22 personas con discapacidad forman parte de un proyecto de capacitación. La idea del proyecto estatal es impulsar emprendimientos grastronómicos.
El colectivo de atención prioritaria se forma en el centro diurno “Mi Razón de Vida”, en la cooperativa Juan Montalvo (Guayaquil).
Ellos aprenden a elaborar distintos tipos de dulces: pasteles, cupkakes, galletas, bizcochos y más.
María Peñafiel, coordinadora del centro, explicó que la actividad forma parte del proceso de restitución de derechos. Los establecimientos comerciales -comentó- generalmente no aceptan a personas con discapacidad porque carecen de conocimiento básico. “Estamos trabajando para llegar a un siguiente nivel de atención, que es la inclusión laboral”.
Este centro forma parte de las 88 unidades que atienden con servicios a 2.800 personas con discapacidad en espacios residenciales, diurnos y en domicilios. (I)