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45 chicos tienen un plan diferente para la Navidad
Maybel Agualsaca, de 15 años, cuidó cada detalle de la tarjeta navideña que hizo con sus manos.
Utilizó hojas secas y brillos amarillos y azules con los que espera llamar la atención de potenciales compradores.
Como ella, otros 44 estudiantes con discapacidad auditiva del Instituto para Sordos de Chimborazo se afanan en esta labor en diciembre.
Lo hacen como una práctica para un emprendimiento futuro que les permita abrir un negocio y para obtener ganancias que les permitan financiar los uniformes, el transporte escolar y cosas personales.
Maybel obtuvo el año pasado $ 80. Con la mitad compró ropa y el resto ahorró en una cuenta.
“Aunque les falte la audición, los chicos han aprendido a desarrollar otras habilidades. Dibujan con destreza y logran diseñar hermosos paisajes. Se sienten muy útiles”, aseguró Hilda Centeno, instructora.
Para las festividades navideñas, los estudiantes han preparado productos diversos.
Cuentan con 500 tarjetas decorativas con mensajes y leyendas. Cada una fue elaborada con material reciclable como hojas, ramas y brillos. Cuestan $ 1,50.
Con el apoyo de sus maestras en los talleres de costura, los chicos hicieron también bolsos reutilizables para compras.
Esto con el fin de colaborar con la naturaleza. Según el Colectivo Ambiental de Antioquia, las fundas de polietileno que usualmente se utilizan para llevar productos y posteriormente se desechan tardan en degradarse alrededor de 4 siglos.
“Por eso diseñamos unas bolsas cómodas para que la gente las adquiera y colabore con el bienestar de nuestro mundo. De esta manera les enseñamos a trabajar pero también a ser recíprocos con la naturaleza”, dijo Jenny Arias, docente.
El Instituto para Sordos además de organizar una feria para exponer sus productos este 15 de diciembre recorre diferentes instituciones públicas y privadas ofertando los objetos y pidiendo la solidaridad. (I)